COCCA (1926)
Álvaro Moreno-Aramburú
Antonio Ruiz de Montoya (UARM)
La vida de Mario Chabes estuvo atravesada por el nomadismo y la indeterminación biográfica. Entre Perú, Bolivia, Chile, Argentina y España, el poeta arequipeño —periodista las más de las veces— desplazó su vida en territorio mayoritariamente sudamericano, sobre todo en Buenos Aires. Para Chabes, la capital argentina se convirtió en un espacio fértil en el ámbito intelectual a partir de la vinculación con escritores como Alberto Hidalgo, Jorge Luis Borges o Macedonio Fernández. Es sobre todo este último quien recibirá la admirada declaración del autor de Alma (1922), El silbar del payaso (1923), Ccoca (1926) y La revolución francesa de Bolivia (1946) en una carta con fecha del 15 de octubre de 1928: Fernández es considerado “el más grande pensador de América” (Chabes, 1928, como se citó en García 2016).
En cuanto a lo biográfico, la incipiente delimitación propia, con el múltiple modo de nombrarse en la firma de diversos poemas publicados en revistas como Amauta, Flechas o Jarana (J. Mario Chávez y Mario Chávez); así como la imposibilidad de fijar un año exacto de nacimiento (1900, 1901 o 1903), parecen condecir con la naturaleza del conocimiento público de Chabes: poco se sabe del poeta quien en 1926 buscaba inscribirse de forma plena en la vanguardia de su tiempo.
Otro punto de indeterminación se encuentra en las evaluaciones contrarias que la obra de Chabes produjo. Si para Magda Portal las dos primeras obras muestran una “modernísima estructura” que afirma “un alto temperamento de poeta, cuya cima de triunfo no puede preverse” (Portal, como se citó en García 2016); para Neruda los poemas del Silbar del payaso configuran un “verso ansioso de nuevas formas, pero atrozmente descolorido y sin tormento” (Neruda, 1923, como se citó en García 2016). Andando el tiempo en la cronología de evaluadores de la obra de Chabes, y situados en el contexto de Ccoca, Armando Bazán (1926) enfatizará en una reseña publicada en Amauta la condición desigual en la que se encuentra la obra del poeta.
Desigual o no, Ccoca es un poemario que se inscribe dentro del indigenismo. El tercer poemario de Chabes combina la técnica vanguardista, de importación europea, con giros linguísticos locales y un contenido que entroniza al indio y sus valores (Monguió, 1954). Dentro de lo propiamente vanguardista, el libro imita a Trilce, recurre a metaforizaciones ultraístas, a la escritura automática y usa el truco del poema reversible. Los versos “tahona estuosa de aquellos mis bizcochos / pura yema infantil innumerable, madre” (Vallejo, 1968, p. 165) recuerdan al poema “Pastoral”: “Tus manos, mamá, tostadas, / calientes, espolvoreadas con anís de ternura” (Chabes, 1926, p. 11). Ambos textos transmutan a la madre en objeto alimenticio dentro de un ámbito emocional ligado a la melancolía. Más adelante se verá cómo Chabes no solo recurrirá a metaforizaciones positivas donde el espacio natural o familiar se idealiza. El poeta arequipeño también recurrirá a la “metáfora maquinaria” (Bueno, 1998, p. 26) para desmitificar la máquina transformándola en un cuerpo enfermo.
Uno de los motivos más relevantes del texto contrapone dos conceptos: lo natural y lo artificial. Desde el poema inaugural, la voz poética se encarga de diferenciar dos universos contrapuestos a partir de la contraposición de la hoja de coca con la cocaína. Aquella planta que crece en terreno andino, y le otorga a quien la consume poderes sobre-naturales, no puede confundirse con el producto artificial que se obtiene luego de someterse la planta a un proceso químico:
CHACCHANDO, el indio salva distancias grandiosas,
escala millaradas de metros, sin fatiga alguna, dominador del Ande, héroe de la Naturaleza.
Chacchando, descansa en el umbral de la noche o de la muerte.
Tristeza o alegría, ahí está la “chuspa”.
Con ella ofrece al Sol, a la amarga memoria de los idos y al porvenir, como cuando llega a la pascana, meta o reposo.
Yo, indio, del Perú, qué para ofrecerte, padre, sino estas hojas de ccoca!
- Por ignorancia, se confunde ccoca con cocaína
(Chabes, 1926, p. 5)
Todo lo deletéreo, pues, está asociado a lo artificial. Véase, por ejemplo, de qué modo la voz poética se refiere a la máquina en la última estrofa del poema “Vijilia del garage”:
Entra un taxi herido:
Oh luz roja trasera,
Hermana bastarda de las estrellas,
Café de los insectos nocherniegos.
Pobre Overland. ¿De dónde viene?
Que lo acuesten, como a un enfermo.
Duermen las luces. Adelante:
Muy cerca está el garage de los muertos…
(Chabes, 1926, p. 56)
Como señala Lauer (2003), en la misma línea conceptual de Bueno, la humanización de la máquina es un tropo que desplaza un primigenio entusiasmo hacia esta. Si la máquina antes era una extensión corporal que optimizaba nuestras capacidades, perdidos los vítores y la fanfarria, se proyecta en el símbolo de la modernidad características del declive vital. Se produce una traslación pesimista, perdido el “entusiasmo militrarista de Hidalgo” quien apelaba a “máquinas viriles”.
A manera de síntesis, podemos decir que la voz poética en Ccoca, a paritr de la desidealización de la modernidad, produce un relevamiento del mundo andino. El “taxi enfermo” o “las grandes ciudades muertas como pájaros” se contraponen a las imágenes de arrieros que “dulcemente ebrios de ccoca” lacean al relámpago. Leído en su contexto, lejos de maniqueísmos, Ccoca reivindica al indígena en un contexto donde el único lugar al que se le permite pertenecer en la sociedad peruana de la segunda década del siglo XX aún era el de la subordinación.
Bibliografía:
Bazán, A. (1926). Mario Chabes. “Ccoca”. Amauta, (5), 3.
Bueno, R. (1998). La máquina como metáfora de modernización en la vanguardia latinoamericana. Revista de Crítica Literaria Latinoamericana, (48), 25-37.
Chabes, M. (1926). Ccoca. Talleres gráficos “El Inca”.
García, C. (2016). Mario Chabes y Macedonio Fernández. https://www.academia.edu/22918774/Mario_Chabes_y_Macedonio_Fern%C3%A1ndez
Lauer, M. (2003). Musa mecánica.Máquinas y poesía en la vanguardia peruana. Instituto de Estudios Peruanos.
Monguió, L. (1954). La poesía postmodernista peruana. University of California Press.
Vallejo, C. (1968). Obras poética completa.Francisco Moncloa Editores.

